20/9/16

Si lo creo… puedo hacerlo

A veces, como dice algún dicho por ahí, Dios hace que conozcamos a las personas equivocadas para que cuando llegue la correcta sepamos exactamente que es la que mejor encaja con nosotros.
Y es que luego de la gran pena que sentí al separarme de 15 años de pasado, llegaste tú sin que siquiera pudiese imaginar que te convertirías en tan poco tiempo en un amor tan hermoso. Contigo he aprendido tantas cosas, siendo la primera y principal a amarme a mí misma, cuidándome antes que a nadie. A ponerme bonita por amor propio y es que como me dijiste: “Lo más hermoso que tengo está dentro mío y no en mi cáscara”
Me gusta mirarte, contemplarte, admirarte y sentirme segura a tu lado. Este tiempo en el que nos vamos conociendo he descubierto que aunque a veces te presentas fuerte y seguro de ti antes los demás, guardas sufrimientos muy profundos en tu corazón. Lo percibo cuando te observo de lejos sin que lo notes y encuentro una leve tristeza en tus ojos. Recuerdo cuando aquel día dijiste: “Las heridas necesitan tiempo para ser curadas, aunque a veces parezca que todo está bien, aún queda mucho dolor por dentro” Quiero luchar junto a ti cuando ese dolor te embargue,  escucharte o tan sólo esperar detrás de una puerta.
Gracias por todo lo que me has enseñado, por ser mi entrenador personal, mi amigo, mi sonrisa, mi alegría, mi novio y quien hace que quiera ser mejor.
 
Inspirado en "Oh my Venus"

0 comentarios:

Publicar un comentario