19/8/16

Ojos del alma



Solía ver con el alma, intentaba dibujar rostros y atardeceres con el color de la voz y el sonido de los pájaros. Luché más de una vez por encontrar una razón para seguir viviendo, para sonreír espontáneamente y disfrutar un helado de fresa caminando por la plaza. Cuando te conocí descubrí al instante que habías llegado para cambiar mi mundo, para revolucionarlo con tu mal humor y pocos modales, con tu amabilidad en el parque de diversiones y tus abrazos en la cima de la montaña llena de nieve. Puedo recordar el dulce y suave sabor del algodón de azúcar que me regalaste aquello tarde. Nadie como tú, nadie con esa increíble capacidad de llevarme al culmen de la desesperación con tus ironías y engaños, y al instante derretirme con la suave piel de tus manos, con el calor de tus abrazos en invierno. Podía verte con el alma y eso me bastaba. Creo que el amor es simple, cuando uno de los amantes decide terminar con su amor, el otro debe aceptarlo, si lo obliga a permanecer es porque no ama solo está embargado de obsesión. El amor no es un contrato es una decisión personal, irracional, incondicional y muchas veces bastante ciega. Aunque parecía imposible esas heridas que abriste alguna tarde se han ido curando, estoy creciendo gracias a ti, estoy encontrando razones para amar vivir, y para que mis miradas que por muchos años fueron sólo con el alma sean hoy con estos ojos que tú me regalaste.
"That Winter, the wind blows"


0 comentarios:

Publicar un comentario